El Renacimiento

Después del teocentrismo de la edad media, el renacimiento albergo un cambio de enfoque fundamental, el humanismo, en el que ahora el centro de interés para el renacentista se encuentra en el ser humano. En este periodo se exaltaron las capacidades del ser humano y su potencial de autodeterminación, también se retomaron y redescubrieron los clásicos griegos como en su momento lo hicieron algunas de las figuras más importantes de la edad media, nuevamente tomando como fuente de inspiración a los filósofos Platón y Aristóteles, los humanistas volcaron su atención sobre la literatura clásica, la filosofía, y el arte, que exploraban las emociones humanas, sus motivaciones y experiencias. La obra De Anima de Aristoteles fue particularmente influyente, pues exploraba temas tales como la percepción, la memoria, las emociones y la razón, pilares de la psicología. Este enfoque en la introspección y el autodesarrollo, resonará más tarde con los intereses psicológicos contemporáneos de la introspección y la auto-comprensión.
Observación y empirismo
Artistas tales como Leonardo Da Vinci, estudiaron de manera meticulosa la anatomía humana y la expresión para crear representaciones más fieles a la realidad. Este enfoque en la observación de la naturaleza del mundo y del comportamiento humano desembocó en un énfasis creciente sobre la evidencia empírica.
Primeras bases del método científico
Posteriormente, con el florecimiento de la revolución científica, el renacimiento fue testigo de un renovado interés por la observación y el cuestionamiento de los dogmas establecidos, propiciando el enfoque empírico y el estudio del mundo natural, incluida la mente humana.
La educación en el periodo renacentista
Los humanistas fueron destacados educadores en las humanidades, creyendo que era esencial para el desarrollo de ciudadanos virtuosos. Esta visión de la educación como medio de formar al individuo, se alinea con los intereses de la Psicología en cuanto al aprendizaje, el desarrollo, y el impacto de la experiencia en el conocimiento.
El filósofo Juan Luis Vives
Filósofo humanista Español, cuyo trabajo exploró de manera fundamental áreas que posteriormente serían centrales para la psicología, conocido como “el padre de la psicología moderna”, sus reflexiones acerca de la mente humana, serían innovadoras para su época. Sus contribuciones a la Psicología se encuentran principalmente en su obra De Anima et Vita del año 1538, donde explora varios fenómenos psicológicos con énfasis en la observación y el análisis, marcando un cambio significativo hacia un enfoque más empírico para el entendimiento de la mente, más que una serie de especulaciones metafísicas.
En resumen, mientras que el renacimiento no dio a luz a la psicología como ciencia formal, sus pilares de humanismo, el enfoque en el individuo, y el renovado interés por el pensamiento clásico, incrementaron el énfasis en la observación, creando un campo de cultivo para los desarrollos posteriores en el campo de la investigación psicológica. Así mismo, la mezcla de diferentes planteamientos en la comprensión de la naturaleza del ser humano, la experiencia, y la reciente apreciación de los métodos empíricos, fueron precursores cruciales para el estudio científico de la mente y el comportamiento para los siglos por venir.